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Las plantas endémicas de Chile

Hábitat: Desierto

Atacama es el desierto no polar más antiguo y árido de la Tierra. En Chile forma un cinturón continuo de casi 1.200 kilómetros desde la frontera de Chile con Perú por el norte, hasta el Río Elqui en la Región de Coquimbo, donde pasa a ser un semidesierto. Ubicado entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes, con cimas de volcanes que sobrepasan los 6.000 m s.n.m., este formidable paisaje presenta extraordinarios y contrastantes extremos. Estos incluyen un desierto hiperárido casi desprovisto de vegetación debido a una precipitación anual de menos de 1 mm, y un desierto costero donde las lluvias episódicas dan lugar a eventos de floración espectacular en algunos años. El desierto costero y las formaciones de oasis de niebla son los principales centros de endemismo vegetal. Aproximadamente a 3.500 m de altitud, en la altiplanicie conocida como Puna, las lluvias superan los 100 mm en promedio al año y existen grandes salares, lagunas y una estepa de plantas que forman cojines y bofedales. A diferencia de otros desiertos, que suelen experimentar temperaturas cálidas, el desierto de Atacama es relativamente fresco, con una temperatura promedio de 18 °C en la costa y menos de 10 °C en la cordillera andina. Las estrategias de supervivencia de las plantas desérticas pueden dividirse en dos categorías: las que escapan o evitan la sequía, y las que son tolerantes a ella. La primera categoría se refiere a plantas anuales y geófitas, que completan sus ciclos de vida en la temporada “favorable” (cuando hay agua disponible), y arbustos caducifolios que pierden las hojas en ciertos momentos del año; la segunda, incluye cactus y plantas perennes de hojas carnosas, que son capaces de almacenar agua en sus tejidos, y arbustos o árboles de hoja perenne con extensos sistemas de raíces y adaptaciones fisiológicas

Taxones endémicos en Desierto